10 de julio, 2026
Hábitos saludables: alimentación, tabaquismo y descanso, pilares para el liderazgo militar
La promoción de hábitos saludables forma parte de la formación integral de los futuros líderes militares. En el Instituto Militar de Estudios Superiores (IMES), la educación física y las acciones de prevención en salud se integran a la currícula académica con el objetivo de fortalecer el bienestar físico y emocional de quienes se preparan para asumir responsabilidades de conducción.
Esta visión se encuentra alineada con las políticas nacionales de prevención de enfermedades no transmisibles impulsadas por el Ministerio de Salud Pública (MSP), que identifica al tabaquismo, el sobrepeso y la obesidad, el sedentarismo, la hipertensión arterial y la diabetes como algunos de los principales factores de riesgo para las enfermedades cardiovasculares.
Según datos oficiales del MSP, las enfermedades no transmisibles constituyen la principal causa de enfermedad y muerte en Uruguay y son responsables de aproximadamente el 60 % de las defunciones. Asimismo, diversas encuestas nacionales de factores de riesgo muestran que cerca de siete de cada diez adultos presentan sobrepeso u obesidad, mientras que el tabaquismo continúa siendo uno de los principales desafíos sanitarios del país.
La prevención comienza en la formación
El profesor de Educación Física del IMES, Mayor (Apy. Tec. Prof.) Guillermo Morales, explicó que el trabajo con los alumnos busca generar conciencia sobre la importancia del cuidado de la salud, tanto a nivel individual como en el ejercicio del liderazgo. "Dentro de la propuesta de Educación Física trabajamos en la prevención y promoción de la salud de los futuros jefes de Estado Mayor. Esto implica controles periódicos del índice de masa corporal mediante equipos de bioimpedancia y controles de presión arterial durante las actividades físicas, así como la preparación para los Test de Aptitud Física (T.A.F.). Además, se evalúa el acompañamiento de profesionales en nutrición para aquellos alumnos que presenten sobrepeso."
El docente destacó que estas acciones forman parte de las actividades dirigidas a los cursos de Capacitación y Perfeccionamiento para Jefes y el Curso de Estado Mayor: "Buscamos difundir herramientas de prevención para que los futuros jefes incorporen estos hábitos en su vida cotidiana y luego puedan replicarlos con el personal a su cargo." En este sentido, la Dirección Nacional de Sanidad de las Fuerzas Armadas cuenta con diversos dispositivos de atención y seguimiento para quienes atraviesan patologías que requieren cambios en el estilo de vida.
Consultado sobre las políticas de acompañamiento para personas que deben modificar sus rutinas debido a una condición de salud, el profesor señaló: "Disponemos de profesionales capacitados para acompañar a los pacientes y orientarlos sobre los recursos existentes. Es importante que sepan que cuentan con espacios especializados como la Clínica del Servicio de Obesidad, los programas de cesación de tabaquismo, los servicios de atención para hígado graso, rehabilitación de lesiones físicas y cuidados cardiológicos."
Uno de los avances destacados ha sido la creación de la Clínica de Rehabilitación Cardíaca. "Antes no existía un servicio específico para quienes sufrían un infarto. Hoy contamos con una clínica donde los pacientes realizan actividad física supervisada, con monitoreo médico permanente, seguimiento por cardiólogos y control de enfermería especializada."
El desafío de sostener hábitos saludables
La Teniente 1º (M) Mariana Elhordoy, Jefe del Departamento de Enfermedades Crónicas y del Servicio de Obesidad, subrayó que el principal desafío es incorporar hábitos sostenibles en el tiempo. "Depende mucho de cómo cada persona prioriza sus actividades. Así como hoypodemos pasar varias horas utilizando el teléfono celular, también podemos generar hábitos saludables, como establecer una hora para descansar y respetarla."
La profesional destacó que la disciplina propia de la vida militar puede transformarse en una fortaleza. "Uno de los beneficios de la formación militar es la existencia de horarios y rutinas estructuradas. Eso puede convertirse en una herramienta muy valiosa para cuidar la salud." Sin embargo, advirtió que determinadas actividades laborales presentan factores de riesgo adicionales. "Las personas que trabajan con horarios rotativos o nocturnos, como personal de salud, conductores de ambulancia o integrantes de otros servicios esenciales, tienen un mayor riesgo cardiovascular debido a las alteraciones del sueño y de los ritmos biológicos. Por eso es importante sostener hábitos saludables dentro de las posibilidades de cada realidad laboral."
Salud física y salud emocional: un vínculo inseparable
Los especialistas coinciden en que el bienestar físico y emocional están estrechamente relacionados. "Es importante aprovechar adecuadamente los momentos de ocio. La salud física y la salud emocional van de la mano", señaló la Dra. Elhordoy.
En la misma línea, el profesor Morales destacó que las actividades físicas en el IMES también fortalecen la integración entre los alumnos. "Durante las clases no solamente se entrena. También se generan espacios de intercambio, distensión y camaradería. Muchas veces los alumnos incluso continúan conversando sobre contenidos académicos mientras realizan actividad física."
Las actividades se desarrollan dos veces por semana e incluyen diferentes propuestas, entre ellas recorridos por la rambla montevideana y circuitos que vinculan al alumnado con espacios emblemáticos de la formación militar, como el Liceo Militar “General Artigas”.
"Buscamos mantener un equilibrio entre la exigencia académica y la actividad física. El ejercicio, junto con un descanso adecuado, ayuda a disminuir los niveles de ansiedad y estrés y favorece la consolidación del aprendizaje.", subrayó.
Capacitación y difusión permanente
La Escuela de Sanidad de las Fuerzas Armadas desarrolla actividades permanentes de formación y difusión dirigidas tanto a funcionarios como a la comunidad. La institución cuenta con programas de capacitación anual, actividades académicas y publicaciones especializadas orientadas a la prevención y promoción de la salud. "Cada servicio tiene la responsabilidad de trabajar en prevención. Desde el Departamento de Enfermedades Crónicas desarrollamos acciones vinculadas a obesidad y tabaquismo, además de campañas de sensibilización en fechas conmemorativas relacionadas con estas patologías."
Asimismo, se realizan cursos de actualización y perfeccionamiento destinados a profesionales de la salud. "La capacitación permite formar multiplicadores que luego transmiten estos conocimientos en distintos ámbitos, fortaleciendo las políticas de prevención y control de las enfermedades crónicas."
En tanto, la prevención de las enfermedades no transmisibles constituye uno de los objetivos estratégicos definidos por el MSP para la presente década. En ese sentido, la Escuela de Sanidad de las Fuerzas Armadas y la Dirección Nacional de Sanidad de las Fuerzas Armadas continúan desarrollando acciones orientadas a promover estilos de vida saludables, reducir factores de riesgo y contribuir a mejorar la calidad de vida de los usuarios. "El objetivo es generar reflexión, acercamiento y cambios concretos en los hábitos de vida. Cada pequeña modificación puede tener un impacto importante en la salud presente y futura de las personas", concluyó la Dra. Elhordoy.